Desde Arcópoli, asociación LGTBI+, expresamos nuestro rechazo absoluto a las declaraciones del líder del partido de ultraderecha y abiertamente LGTBIfóbico VOX, Santiago Abascal, quien ha vuelto a mostrar la LGTBIfobia institucional que su partido ha introducido en las instituciones españolas desde 2016. El Orgullo no se toca: la libertad, la diversidad y la igualdad no se expulsan del centro de Madrid.

 

 

Arcópoli ante las declaraciones de Santiago Abascal: “El Orgullo no se toca”

El señor Abascal habla de “familias”, de “valores” y de “banderas”, pero lo que realmente defiende es un proyecto político basado en la exclusión, la censura y el odio. Su afirmación de que “la mayoría de los gais españoles acabarán votando a Vox” es, además de absurda, una burla cruel hacia un colectivo que su partido ha intentado borrar de las políticas públicas allí donde ha tenido poder.

 

La LGTBIfobia institucional sí existe, y tiene nombre

La llegada de Vox a los parlamentos autonómicos y ayuntamientos supuso el inicio de una estrategia calculada: desmantelar las leyes de igualdad y de protección frente a la LGTBIfobia, eliminando especialmente las medidas destinadas a las personas trans, uno de los grupos más vulnerables. En comunidades como Castilla y León, Valencia o Murcia, Vox ha impulsado o condicionado la eliminación de leyes autonómicas que protegían a nuestro colectivo.

Decir que “todas las personas somos iguales ante la ley” mientras se trabaja activamente para borrar el marco legal que garantiza esa igualdad es una paradoja que solo puede sostenerse desde la hipocresía.

 

El Orgullo no molesta, molesta la libertad

Abascal afirma que el Orgullo debería ser expulsado del centro de Madrid porque, según él, “algunos se desnudan” o “mantienen relaciones sexuales en la calle”. Desde Arcópoli debemos concluir que el señor Abascal no ha estado en las manifestaciones del Orgullo a las que nosotras asistimos cada año. Nosotras hemos visto diversidad, reivindicación, alegría, familias, personas mayores, jóvenes, migrantes y trans; hemos visto un pueblo orgulloso de ser libre, que celebra su existencia y recuerda a quienes no pueden hacerlo.
Parece que el señor Abascal ha asistido a otro tipo de eventos alternativos —y desde luego, en Arcópoli respetamos todas las prácticas y formas de expresión—, pero confundir libertad con desorden y orgullo con provocación solo evidencia una obsesión enfermiza con la visibilidad ajena.

 

Ni patrias excluyentes ni banderas apropiadas

Decir que “los gais españoles se sienten representados por la bandera de España” es otra de esas frases huecas que el señor Abascal lanza sin rubor. La bandera de España no representa a todas las personas LGTBI+, y mucho menos a las miles de personas LGTBI+ migrantes que viven en este país y que han huido, precisamente, de la persecución que Abascal dice rechazar.
Cuando un símbolo nacional se utiliza para dividir, excluir y señalar, deja de representar. La bandera que realmente une es la que abraza la diversidad y la igualdad, no la que se blande para expulsar y marginar.

 

Vox no protege, Vox persigue

El señor Abascal ha dicho que “Vox es el único partido que quiere sacar de España a los que lanzan a los gais desde las azoteas”. Qué curioso: no hace falta mirar muy lejos para encontrar el mismo odio, solo que con corbata y micrófono en lugar de piedras.
No existe diferencia alguna entre quienes persiguen a las personas LGTBI+ en otros países y quienes, como Vox, legitiman la discriminación desde las instituciones. La única diferencia es que aún no han tenido el poder suficiente para perseguirnos con las mismas herramientas. Pero de recortes de derechos ya sabemos mucho.

 

Orgullo, siempre

Desde Arcópoli reiteramos que el Orgullo no se prohíbe, no se limita ni se relega. El Orgullo es un acto político, social y cultural que ha permitido que España sea referente mundial en igualdad y libertades. Y cada intento de reducirlo, desplazarlo o desprestigiarlo es un intento de retroceso democrático. Seguiremos defendiendo nuestras calles, nuestras banderas y nuestros derechos frente a cualquier forma de odio, venga disfrazada de moral o de seudo patriotismo.

El señor Abascal podrá intentar borrar la palabra Orgullo y matrimonio igualitario, pero lo que no podrá borrar es lo que somos: visibles, diversas, libres y unidas.

Arcópoli – Madrid, 29 de octubre de 2025